Polonceau y la compactación de carreteras

En este artículo vamos a tratar los orígenes históricos de la técnica de compactación de las capas granulares en las carreteras. El primer promotor de la compactación en carreteras fue el ingeniero francés Antoine-Rémy Polonceau (1778-1847). Formado en la École des Ponts et Chaussées de París, se gradúa como ingeniero en la promoción de 1796. Puso en práctica y apadrinó el empleo de rodillo con tiro de caballos para compactar las carreteras francesas.

En este breve extractamos y traducimos, con algunos comentarios, parte del texto de su principal obra: Notice sur l’Amélioration des Routes en Empierrements (1844), donde Polonceau ofrece unos planos de su rodillo compresor, expone las experiencias de éxito en su uso en diversas carreteras de Francia, argumenta las ventajas de la técnica de comprimir las capas granulares, así como hace una crítica fuerte a los métodos de construcción previos en engravillados y empedrados, al tiempo que lamenta la pasividad del gobierno francés en la adopción del rodillo compresor.

Perfil y planta del cilindro Polonceau de tiro de caballos para compactación de carreteras (1844)
Perfil y planta del cilindro Polonceau de tiro de caballos para compactación de carreteras (1844)

Dejemos pues que Polonceau explique parte de su experiencia personal en este sentido en el departamento de Maine-et-Loire:

“En el departamento de Maine-et-Loire, donde más y mejor se ha empleado la compresión, nos hemos servido durante uno o dos años de cilindros de 1 m 30 cm de diámetro, y no hemos implementado el cilindro de 2 m (del que hemos reconocido pronto su superioridad) hasta que aprendimos de un conductor que venía del departamento de L’Oise el uso correcto del cilindro de gran diámetro que Monsieur Lequesne, Ingeniero en Jefe, había establecido después de haberme visto emplear el mío en 1834 en el puente del Carrousel.

No obstante se ha omitido en casi todas partes la división de las calzadas nuevas en dos capas ruladas por separado y sucesivamente, precaución que produce la compactación y ligazón más completas y rápidas”.

Posteriormente, aunque es algo de lo que el ingeniero francés se ocupa en toda la obra, ofrece las razones por las que considera que su método es ventajoso y perfecciona la construcción de carreteras:

“Sobre calzadas no compactadas, el peso de los fuertes carruajes que no llevan más que ruedas de poca anchura, machacan rápido las gravas empleadas en su construcción o reparación, o bien las hunden fácilmente cuando el firme se suaviza por la penetración del agua; pero estos efectos destructores no pueden tener lugar en calzadas que se hacen firmes, compactas y casi impermeables mediante el empleo de materiales de agregación y por la compresión, como lo prueban los testimonios de todos los ingenieros que han realizado estos perfeccionamientos”.

Cilindro de compactación de carreteras de tiro de caballos en el Deutsches Straßenmuseum, Museo Alemán de la Carretera, en el municipio de Germersheim, Renania-Palatinado.
Cilindro de compactación de carreteras de tiro de caballos en el Deutsches Straßenmuseum, Museo Alemán de la Carretera del municipio de Germersheim, Renania-Palatinado.

En una parte de su obra Polonceau lamenta la resistencia del gobierno francés a adoptar su método, expresándose de la siguiente forma:

“Después de ensayos tan numerosos, tan variados y tan concluyentes, después de la constatación auténtica de los ventajosos resultados de nuestro procedimiento de perfeccionamiento sobre en torno a 40 tramos de calzada pertenecientes a 22 carreteras diferentes en 8 departamentos, aplicados por ingenieros distinguidos y por otras personas honorables con un éxito constante, aunque en condiciones muy diferentes respecto al suelo y los materiales, debería creerse que la Administración se apresuraría a ordenar la aplicación de estos procedimientos a todas las carreteras de Francia. Sin embargo, ¡ninguna orden, ninguna instrucción ha sido dada en este punto! Se limitan a autorizar su uso al pequeño número de ingenieros que han demandado los cilindros, y a hacer observar y dejar continuar en casi todas partes el antiguo y vicioso método de construcción de calzadas y de sobrecarga de mantenimiento mediante engravillados, que fatigan al público y cuyo machaqueo produce barro y lodo sin cesar”.

Por último citaremos una experiencia que refiere Polonceau acerca de la carretera entre Eu y Le Tréport (en el extremo norte de Normandía):

“El año pasado se ejecutó una calzada nueva en el departamento del Sena-Inferior entre la villa de Eu y Le Tréport, inmediatamente antes de la visita de Su Majestad la Reina de Inglaterra al castillo de Eu. Los engravillados de esta calzada apenas se habían concluido ocho días antes de la llegada de los Reyes, y en su estado de movilidad [el de las gravillas] esta calzada resultaba ser muy desagradable y muy complicada para los coches. Monsieur Beaulieu, ingeniero encargado de la ejecución de esta calzada, se apresuró a compactarla con cilindro, resultando [la superficie] firme, unida y perfectamente rodante antes de la llegada de los Soberanos que debían recorrerla”.

Para interés del improbable lector, dejamos un vídeo interesante sobre la historia de la compactación de carreteras elaborado por el Laboratorio Central de Puentes y Calzadas de París (LCPC):

 

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